Momento de la película 'La Reconquista' de Jonás Trueba.

Jonás Trueba, el reconquistador del nuevo cine español

Reconozco que acudí a la presentación de la nueva película de Jonás Trueba en el Teatro Albéniz de Málaga con ciertos prejuicios estupidos, sustentados en nada. Reconozco que salí de la misma sala con un nuevo realizador de cabecera y eso que creo que le queda mucho para ser uno de los grandes pero con la firme convicción de que el hijo de Fernando Trueba, ese director al que siempre admiraré sobre todo por Calle 54, es una confirmación del mejor cine español actual. No francés, español. Menuda película acaba de hacer.

‘La reconquista’ consiguió pese a su tono lánguido, novelle vague, meterse muy dentro de mí. Hasta el punto de hacer lo que suelen conseguir las grandes películas revolverte viejas historias y ponerte en la piel de su protagonista. En muy resumidas cuentas la nueva apuesta de Jonás Trueba consiste en retratar la valentía y sinceridad de los amores de adolescencia y su perdurabilidad en depende qué tipo de personas conforme se avanza en la madurez.

Más profundamente habla de la esencia humana, de su capacidad de mantener sueños, promesas, intactos, del espíritu de conservación y sobre todo gira alrededor de un estribillo de su banda sonora, tan cierto como simple; “en el amor siempre somos principiantes”.

La música para mí en esta cinta es tan importante como otro actor y hay dos canciones de Rafael Berrio que te hielan la sangre. Otro de esos cantantes tan emocionantes como minoritarios. Realmente hacen las veces de narrador poético de la película y se te quedan flotando en la cabeza por muchas horas. Acierto total.

Los actores, Francesco Carril e Itsato Arana, también completan un trabajo de interpretación que parece más sencillo de lo que es. En gran parte de la película se mueven en el territorio de la duda, de lo que hacer con sus vidas, de confiar en lo que tienen o lanzarse a la aventura. Ambos vivieron el primer amor pero ahora se reencuentran tras haber pasado mucho tiempo. Ahí lo dejo.

Tras su proyección llegó el coloquio y Jonás se puso ante el público con su mucho de timidez. Ahí dio muestras de una humildad que nada tiene que ver con la de un hijo de papá oscarizado. También se le ve interesado en desprenderse de esa pátina de intelectualoide que todo el mundo le endosa, pero es que su cine es realmente diferente, conceptual, pese a que va al corazón, no es nada naturalista como gran parte del cine español, es cautivador, con estilo propio (con lo difícil que es eso) aunque tiene ese sello de casa; es música.

Calificación: ♠♠♠ (sobre cinco)
Cine Albéniz. Málaga. C/Alcazabilla.
Sala 2
Sesiones: 16:50h | 20:30h
108 min | España
Drama

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