Cardenal Voiello en The Young Pope.

Paolo Sorrentino, Maradona y su milagroso mundo del fútbol

El cardenal Voiello consulta en su móvil el resultado del Nápoles cada tanto y se muestra conforme o disconforme con las evoluciones del ex jugador Pipita Higuain y en ocasiones, durante la serie The Young Pope -excelente, exquisita, sublime- camina de un lado para otro de sus aposentos vestido con la camiseta celeste. Éste es un guiño repetido de Paolo Sorrentino al fútbol, su otra gran pasión además del cine. Siendo como es hijo de la mejor época del Nápoles de Maradona su mitomanía se asoma sin disimulo a este deporte que tanto cuesta verlo reflejado en el mejor cine, que él representa, sin duda.

“Me estoy haciendo muy amigo de Javier Cámara -que interpreta al cardenal Gutiérrez- porque me ha llevado últimamente a varios Madrid-Barça. Tengo que confesar que durante el poco tiempo que me queda libre siempre estoy consumiendo Calcio y solo cuando no ponen nada por la tele escribo un poco. Por desgracia, también mi hijo se ha hecho muy aficionado al fútbol y no puedo desengancharme”, declaraba hace bien poco el afamado director.

No es sólo en The Young Pope donde coloca al conspirador cardenal Voiello a ver partidos del Nápoles, en ‘Youth’, su casi secuela de ‘La Gran Belleza’, Sorrentino ya hizo el mejor homenaje posible al Maradona hinchado de excesos, retirado en un balneario. Allí vemos al que fue ídolo de su propia juventud hacer malabarismos sobre el césped en la piel del magnífico doble del astro argentino, Roly Serrano.

Sorrentino explicó hace poco por qué se siente tan atraído por este deporte de masas. Desde pequeño su padre le aficionó a ver partidos del equipo de su ciudad, el Napoles, con el que vivió una juventud casi de ensueño embarcado en el equipo ganador capitaneado por El Pelusa. Aquella escuadra acabaría marcando a fuego su vida. Y es que cuando tenía 17 años pidió a su padre seguir al equipo celeste no sólo en sus partidos de casa sino en los que jugara de visitante.

Un fin de semana en el que marchó a Empoli a uno de aquellos encuentros (0-0 pese a varias genialidades de D10S) recibió la terrible noticia de que sus padres habían muerto durmiendo tras un escape de gas en casa. El fútbol y el seguir a Maradona lo habían salvado de una muerte segura de haberse quedado con ellos. Es por eso que Sorrentino no olvida a su Dios con pies de barro como queda fielmente retratado en ‘Youth’, acorralado por su indigestión de fama.

Maradona es mi infancia. Él es el mundo antes de cualquier cosa. La primera idea para Youth, de hecho, nació de visualizarle en el hotel al que fue a desintoxicarse. Maradona es uno de los máximos ejemplos de un hombre con problemas con el tiempo. Ha vivido el suyo de la forma más inolvidable posible. Todos, y yo el primero, le recordamos como el que fue y que nos hizo ser. El futuro no existe para alguien que está condenado a vivir en la memoria de todos. La Juventud trata de eso”, ha dicho en recientes entrevistas.

Hay más guiños al fútbol en su filmografía pero también es digna de rescatar la anécdota que lo llevó a explicarle a Jude Law cómo debía rezar en ‘The Young Pope’ imitando las celebraciones del delantero del Manchester Wayne Rooney. A él si que cabe dedicarle un gol y mirar al cielo por todo lo bueno que nos ha dado ya como cineasta.

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