Foto procedente de la Morrison Hotel Galery con Mick Jagger, Brian Jones y Keith Richards.

El viaje de cuernos hacia Marbella entre Keith Richards y Brian Jones

Foto de Morryson Hotel Gallery (Comprar original aquí)

La Costa del Sol sigue guardando bajo su arena dorada decenas de historias dignas de resplandecer a la luz de las biografías de sus famosos visitantes de antaño. Si un día Lennon flirteó con el ambiente gay de Torremolinos, de la mano de su manager Brian Epstein, otros rockeros no menos famosos como The Rolling Stones también dejaron su huella macarra por estos lares, tan dados a los descoques veraniegos.

En este caso el mar de fondo lo pone este litoral, con sus playas todavía desprovistas de guiris en chanclas y con calcetines, de finales de febrero de 1967. Entonces el guitarrista del grupo Brian Jones y su novia, la diseñadora Anita Pallenberg, con el convidado diabólico de Keith Richards, habían decidido viajar hasta Marbella antes de dar el salto a Tánger, en uno de los descansos de la banda y así airear un poco su tóxica convivencia entre conciertos y grabaciones en Inglaterra.

Los tres en comandita tenían pensado conducir un Bentley desde París hasta la Costa del Sol, territorio que el verano anterior había conocido la pareja y que sería para Brian Jones su último campo de esparcimiento antes de salir del grupo por desavenencias personales. Su disoluto comportamiento y su también afición a la juerga le llevaría a la ruptura con los Stones, lo que muy poco tiempo después desembocaría en su conocida muerte en extrañas circunstancias en 1969.

Pues bien, el plan de viaje de los tres cambió al poco de comenzar, ya que la debilitada salud de Jones le obligó a quedarse encamado en un hospital de Toulouse, circunstancia que no hizo enternecer a Richards, por entonces ya a punto de convertirse en su Satánica Majestad, quien tomó el volante y continuó la marcha con la novia del otro camino del Sur de España. La infidelidad de marras no se hizo esperar.

El propio Richards lo contó así en unas memorias recientes (Vida, Global Rythm, 2010): “Durante este viaje, el no paró de quejarse ni de lloriquear ni un minuto. Insistiendo en que no podía respirar. Nadie se lo tomó en serio. Era verdad que tenía asma, pero también era hipocondríaco. Lo cierto es que le diagnosticaron neumonía, pero con él nunca sabías lo que era real y lo que no (…) Y allí lo dejamos”.

Fue el momento entonces en el que Keith se acercó a Anita y surgió la pasión, tanto que se quedaron en Marbella hasta el 4 de marzo. Luego saltaría a Tánger con Jagger, y Pallenberg trataría de recuperar el amor de Brian a los pies de su cama de hospital, sin éxito. “Todavía recuerdo el olor de los naranjos en Valencia. Cuando uno sale con Anita por primera vez no olvida los detalles”, relató sobre aquel viaje Keith. Una fricción sobre la que luego cargarían las tintas los tabloides sensacionalistas británicos, en busca de más gamberradas del grupo.

El episodio está catalogado como el principio de una de las primeras crisis del grupo y determinante en la salida del gran Brian Jones, que dejó a la banda al borde de la grabación de uno de sus más celebrados álbumes ‘Their Satanic Majesties Request’, pero que nunca volvería a contar con un músico y fundador tan polivalente como él, según algunos críticos.

Lejos de enfundarse el traje de doliente despechado, Jones se repuso rápidamente de aquella afrenta de Richards y en el mismo verano ya se le encuentra con una flamante novia, Suki Poitier, de nuevo por Marbella, donde pasaría unas vacaciones del 24 de julio al 9 de agosto. Su rostro poliédrico de niño bueno enfermizo nada tenía que ver con su verdadera naturaleza de rockero problemático que le hizo pasar por la comisaria de Torremolinos, sólo un año antes, cuando su relación con Pallenberg era ya tortuosa y nada saludable. Incluso la diseñadora que provocó esta ruptura entre Jones y Richards acabó en una de aquellas locas noches entre barrotes, al robar un coche en la puerta de una discoteca.

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*Reportaje publicado en El Mundo el 22 del 7 de 2013 y posteriormente motivo de un programa de radio llamado ‘Aquellos maravillosos veranos de la Costa del Sol’ 

2 Comentarios
  • Vicente Mena Ruiz
    Publicado en 00:12h, 11 junio Responder

    Que tendrá Marbella
    Que tendrá la Costa…

    • Francis Mármol
      Publicado en 11:56h, 13 junio Responder

      Que a todos les gusta… jejeje

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