Famosos y anécdotas en hoteles de la Costa del Sol.

Diez inolvidables anécdotas en hoteles de la Costa del Sol protagonizadas por diez famosos huéspedes

La historia del litoral malagueño ya está cosida para siempre a una retahíla de famosos visitantes internacionales que han marcado a fuego y para siempre los lugares donde se alojaron con anécdotas antológicas. Estas habitaciones de hotel, sus piscinas o terrazas fueron testigos elocuentes de su paso y en la mayoría de los casos siguen muy presentes en forma de fotografías o de noticias de hemeroteca que ya son episodios imborrables de aquellos maravillosos veranos. Estas son sólo algunas visitas inolvidables y algunas anécdotas que se recuerdan de su paso.

1. El Gran Hotel Miramar y Maureen O’Hara. En Málaga se rodó ‘Fuego sobre África’. Una de las primeras súper producciones americanas que eligió territorio costasoleño como fondo de escenario en 1954. En ella no faltan escenas typical en las que la guapa actriz pelirroja se ve con el maravilloso hotel, ahora recuperado para estas funciones, a sus espaldas. La peli también elige enclaves malagueños memorables como el tablao El Refugio. La anécdota de aquel rodaje era verla salir pronto del mismo, del hotel, para ir a misa a la cercana catedral de Málaga.

2. El Pez Espada de Torremolinos es uno de los que mejor ha protegido su historia como el primer hotel Gran Lujo de la provincia. Durante los sesenta fue un lugar muy transitado por estrellas internacionales del cine ya que este litoral era un espacio de exteriores seguro de luz natural casi todo el año y no muy caro para los rodajes. Frank Sinatra estuvo alojado en él el 19 de septiembre de 1964 cuando protagonizó un episodio sancionado como escándalo público en la terraza del mismo. Ocurrió por un fotógrafo local conchabado con una actriz de reparto del filme que venía a rodar ‘El coronel Von Ryan’, Ondina Canibano. Ambos quisieron simular que el actor estaba acaramelado con ella. Cuando Sinatra se percató de la trampa acabó a tortazos con los inductores de la foto. 25.000 pesetas de la época en su paso por comisaría le costó a La Voz aquella salida de tono.

3. Raquel Welch en un desmayo muy comentado en ‘Fathom’. ‘El cuerpo’ como se le llegó a sobrenombrar era una actriz de infarto, o de desmayo como lo recuerda la anécdota, que rodó en varios escenarios de Málaga, ‘Fathom’. La rubia actriz no pudo pasar desapercibida en ningún momento ante la concurrencia de paisanos cuando protagonizó varias escenas de exteriores en Nerja o Cártama. En el Hotel Tropicana de Torremolinos fue la fiesta de fin de rodaje donde se comentó mucho el vahído real de la guapa intérprete en una escena de días anteriores. Era noviembre de 1966.

4. Bjorn Borg, de luna de miel en Puente Romano. La vinculación de este hotel de Marbella y el tenis parte casi desde su inauguración. En 1980, uno de los tenistas más grandes de la historia de este deporte, Bjorn Borg celebró su boda con Mariana Simionescu en sus instalaciones. Se agasajó a los invitados con un coctel y luego una cena de gala que terminó en Regine’s, la discoteca oficial. Entre los convidados, Sean Connery, Carolina de Mónica o Cristina Onassis. Borg se quedaría por tres años ligado a la escuela de tenis del hotel.

5. Elizabeth Taylor y su top less ‘autorizado’ en el Marbella Club. En 1986, llegó a Marbella Elizabeth Taylor para protagonizar un top less que daría la vuelta al mundo. Liz, la mujer de los ojos violetas, llegó de la mano de su tercer marido, George Hamilton, para asistir a la inauguración de la discoteca Regine’s. Antes de dejarse ver en el sarao se sintió cómoda en la terraza del Marbella Club -en primera línea de playa- donde se hospedaba y allí ni corta ni perezosa dejó la parte de arriba de su bikini para solazarse sin ataduras. De esa guisa fue cazada por un paparazzi local que horas después de su deseada captura fue buscado por tierra, mar y aire para negociar con la actriz la publicación de sus íntimas partes. Aquí la celebérrima actriz de Cleopatra estuvo realmente sobrada de arte y lejos de abortar la publicación de las mismas, pese al revuelo que montó, se limitó a darles el visto bueno sin más censuras toda vez que se encontró de buen ver en las mismas.

6. Prince, ‘serpenteando’ en el Don Pepe. A finales de julio de 1990, el cantante Prince dio todo un recital de excentricidades en su paso por Marbella, donde a la postre compraría una mansión para uno de sus amores. Antes de acabar en el Hotel Don Pepe de esta localidad deshechó otro porque había demasiados paparazzi en la puerta. Para despistarlos reservó mesa en todas las discotecas y pidió que quitaran el aire acondicionado de su habitación y le colocaran cuatro ventiladores, ya que estaba resfriado. Comió con mesura casi vegetariano y una vez que se animó a ir a la discoteca Oh Marbella se volvió en la puerta porque vio muchos fans. A la dirección del Don Pepe también les pidió que por favor le abrieran a la mañana siguiente de su concierto la peluquería para arreglarse su caballera. En el colmo de lo psicótico hubo trabajadores del hotel que lo vieron serpentear por debajo de las ventanas de los pasillos para evitar fotografías de los medios.

7. Lady Di en el ‘despecho’ monárquico del Byblos. Un aprendiz de paparazzi, Diego Arrabal, sería el fotógrafo que capturaría la más preciada instantánea de top less jamás hecha, la de la Princesa de Gales, Lady Di sin bikini en el Hotel Byblos de Mijas. Ocurrió en el puente de mayo de 1994. Su compra se produjo para únicamente quemar los negativos y que nunca saliese a la luz. La revista Hola pagó la friolera de 1,2 millones de euros para sellar el polémico episodio de esta manera. Esa cantidad, que jamás volvería a alcanzarse por un top less, debida a una escapada loca de Diana con dos amigas y un peluquero de confianza a la Costa del Sol. El escenario que acabó descubriéndola en la época, en la que en medio de tanto guiri compatriota, pasó desapercibida viajando en clase turista desde Londres. Todo un acontecimiento que precedió a sus peores días de rebeldía contra Buckingham Palace.

8. Madonna ‘toreando’ en la Posada Real rondeña. La Reina del Pop pasó meses después del incidente de Lady Di por Ronda, en noviembre de 1994, donde se alojó en el Hotel Posada Real (Ahora Enfrente Arte). En la Ciudad del Tajo esperaba los parabienes para rodar el videoclip ‘Take a bow’ con Jesulín de Ubrique. La temática era taurina como es fácil deducir. Pero ni le dieron permiso para usar la Real Maestranza rondeña ni fue al final el diestro gaditano su compañero en el rodaje sino el sevillano Emilio Muñoz. La negativa de la plaza de toros de los Ordóñez fue sonada y tuvo que tomar las de Villadiego hacia la de Antequera, que también daba bien a cámara.

9. Las tres horas de Michael Jackson en el Hotel Don Carlos. Fueron sólo tres horas, pero qué tres horas. En marzo de 1997. El mismísimo Michael Jackson asistió a una fugaz ceremonia de homenaje en el conocido hotel-torre marbellí para recibir el premio de Sony a los 150 millones de ejemplares vendidos de su disco ‘HIStory’. Llegó vestido con pantalón negro y cazadora roja, con su inseparable parasol y rodeado de guardaespaldas. Como ya era habitual iba con su mascarilla y con una bolsa de basura en la que cargaba objetos personales. Según algunos testigos pidió jamón y queso cuando comió en un chalet de una urbanización paredaña al hotel y luego asistió al homenaje, en las mismas tripas ya del edificio y ante 300 socios compromisarios de la compañía de todo el mundo.

10. Villa Obama con música de Paco de Lucía. El Hotel Villa Padierna, en Benahavís, fue el elegido en 2010 por la primera dama de los EEUU, Michelle Obama, para irse de vacaciones. El impresionante complejo con villas que recuerdan la antigua Toscana italiana, entre campos de golf, se llenó de agentes del servicio secreto americano que no perdieron ojo a los movimientos de ésta y sus hijas. El vertido de petróleo en el Golfo de México privó de ver la familia al completo pues Barack tuvo que atender la incidencia y quedarse sin vacaciones. La espectacular villa donde se alojó Michelle quedó bautizada por el dueño del hotel, Ricardo Arranz, como Villa Obama. Entre los ‘amenities’ de su estancia estaba un disco doble con lo mejor de la guitarra de Paco de Lucía. Buen gusto el de su director.

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