Kate Winslet, Woody Allen y Justin Timberlacke. Castillo del Inglés.

Woody Allen reincide en la fortuna y la infelicidad de pareja en Wonder Wheel

No es una de sus mejores películas, pero tampoco una de las peores. Su nueva entrega se merece algunos elogios dentro de la ya insistencia de su director en los mismos temas, presentados de mil formas diferentes. Woody Allen sigue obsesionado por los mismos asuntos por los que ya es un clásico de todos los tiempos en el cine. El destino, o mejor dicho la fortuna en el sentido grecolatino del término, junto a las infelicidades de pareja están en el centro de su nueva película ‘Wonder Wheel’ muy bien ambientada y fotografiada en Coney Island (en ese viejo parque de atracciones en decadencia ya en los años 40 que retrata el film).

¿ Por qué seguimos viendo una tras otra las películas de Allen? Pues porque realmente nunca deja de presentarte una situación, un personaje o una disyuntiva que no te haya tocado vivir. El sufrimiento en el amor dentro o fuera de la pareja, los sueños incumplidos, la esperanza en el resurgimiento del amor y todos esos anatemas palpitan cada tanto en lo nuevo del director neoyorkino que esta vez escoge tintes de tragedia griega de manera más clara para presentarnos los graves problemas de pareja de Ginny (Kate Winslet) y Humpty (Jim Belushi). Ambos viven en un cuartucho junto a la noria del parque Wonder Wheel, que al fin y al cabo es una metáfora perfecta de toda la trama. Sube y baja. La vida.

Ginny lleva una vida anodina como camarera y esposa de Humpty al que llegó para normalizar una vida desastrosa donde había sido abandonada y de la que arrastra un hijo pequeño con tendencias pirómanas. Ahora soporta la brutalidad cuando bebe de su marido y la ordinariez de sus aficiones mientras éste gana, por su parte, algunos dolares para ir tirando en un tiovivo del parque. Ella es doblemente infeliz porque tampoco se convirtió en la actriz de teatro que soñaba. Un joven entrará en escena para seducirla con volver a arder de amor y a soñar con volver a las tablas.

En esta preescena aparecen dos elementos que dislocarán esta triste rutina, la hija repudiada y olvidada de Humpty, Carolina (Juno Temple) que ve amenaza su existencia cuando desvela algunos secretos de su marido mafioso a la policía y busca el refugio de su padre, y el más embacaudor de los elementos extraños que se cuelan en la trama; el apuesto socorrista en las playas de Coney Island, Mickey (Justin Timberlacke). El joven que quiere ser dramaturgo y que embelesará a Ginny y luego a Carolina.

En este previo cuadro de comedia plautiana, embrollo latino, se desencaderán los hechos finales que como viene a ser habitual en Allen los deja en manos de cierta tendencia natural de algunos seres (interferencia sobrenatural o no a la caída en desgracia) o la toma de decisiones fatales o acertadas de otros. ¿Es el libre albedrío el que nos lleva a tomar el camino acertado o equivocado o estamos ya marcados a repetir los mismos errores? En esas anda Woody Allen desde el principio de los tiempos y muy especialmente desde esa bola de tenis que cae de un lado u otro de la red de Match Point.

Sala 2
Sesiones hoy: 18:15h | 20:15h | 22:15h
101 min. | EEUU
Drama
V.O.S.E.

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Otras sesiones
Director: Woody Allen
Año: 2017
Nacionalidad: EEUU
Idioma: Inglés
Duración: 101 min.
Género: Drama

Intérpretes
Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple, James Belushi

*CALIFICACIÓN: ♠♠♠ (sobre cinco).

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