The Post.

‘Los archivos del Pentágono’ versus ‘Los papeles de Bárcenas’, dos maneras de llegar al cine

Es inevitable ver la nueva película de Steven Spielberg; ‘The Post’ (Los archivos del Pentágono) y no elucubrar las reacciones que hoy día plantearía un caso similar en una redacción cualquiera, incluso de los mismos EEUU. Todos coincidiríamos en que sería muy difícil encontrar a tanto periodista y empresario de prensa valiente enfrentado al poder con mayúsculas a costa casi de su integridad física. Nixon no se andaba con chiquitas como tampoco hacen hoy los sibilinos poderes fácticos de maneras más veladas. Pero en España hubo uno, uno que a todos se nos viene a la cabeza y que se parece bastante a aquel brote de fiereza periodística: el caso Bárcenas.

Ante el recuerdo de éste lo que es un ejercicio bastante más descorazonador es comparar porcentualmente el tirón mediático de esta nueva gran película del director americano con por ejemplo ‘B, la película’, que sólo se distribuyó en 16 cines y contaba en esencia la sorprendente declaración de Luis Bárcenas, tesorero del Partido Popular en el más explícito caso de corrupción español de nuestra joven democracia. Para hacerlo más divertido, podemos ir por partes y jugar a las siete diferencias, cuando quizá hubiera siete mil:

  1. Nixon cayó, Rajoy no. El presidente americano se vio obligado a la dimisión tras la irrupción de aquel vergonzoso informe que revelaba que los diferentes gobiernos anteriores, igual que el suyo, sabían con años de anterioridad a la rendición de la imposibilidad de ganar en Vietnam mientras crecía la sangría de las tropas desplazadas. A este caso se le unió el famoso del Watergate que acabó por darle la puntilla. Al también conservador Mariano Rajoy ni Gürtel, ni Marjaliza, ni nada lo hacen moverse del sillón. España también le vota, todo hay que decirlo.
  2. El director del Washington Post cuando se revela el caso de los papeles del Pentágono no cae, ni antes ni después. Ben Bradley (Tom Hanks en la película, magistral) no es Pedro Jota Ramírez aunque ambos parecen algo excéntricos y echaos palante como nexo en común. Cuenta con el apoyo de su editora Katharine Graham (Meryl Strep en la cinta) mientras que Pedro Jota, según su propia versión, no contó demasiado con los de Antonio Fernández-Galiano, el emisario de los dueños italianos de Unidad Editorial, que lo despidió poco después de sacar el caso a la luz pública. Cosas que quedan para la historia y para medir democracias.
  3. La fuente que pasa los archivos del polémico informe McNamara es Daniel Ellsberg que no acabó en la cárcel pese a que al principio de saberse su filtración de archivos clasificados se le pidieron 115 años. Luego la cosa quedó en nada por haber sufrido escuchas ilegales. En España Bárcenas, la fuente y parte, estuvo en la cárcel provisionalmente hasta enero de 2015 y ha moderado sus acusaciones en el juicio sobre sus supuestos pagos en negro a miembros del PP. Está en juego su fortuna, piden para él 39 años. Y es que el tesorero es uno de los que parece haber ‘trincado’ más de esa financiación ilegal. Ellsberg lo hizo por conciencia antibelicista.
  4. La pelea entre El Mundo y El País por reconocer abiertamente la exclusiva del tema (que fue de los primeros evidentemente) no es nada comparable con la lucha por ganar protagonismo del Post cuando el Times estaba ‘embargado’ por un adelanto de los archivos. El juego sucio por liderar el mercado de ventas llegó a suponer que el Post mandara a un meritorio a espiar la redacción del Times para ver si le birlaban las fuentes. Quizá hubieran cosillas entre El Mundo y El País aquellos días de enero de 2013 pero nada comparable.
  5. Nixón pidió que se bloqueara la edición del Times y del Post y el Supremo prohibió tal cosa. En España Rajoy le mandó un sms a Barcenas pidiéndole fuerza en el trance. Más que confirmado. En los papeles del tesorero -dados por válidos y reales por un juez- aparece un tal M. Rajoy. A Barcenas le dieron aquella baja en diferido y se perdieron aquellos discos duros y tal…
  6. La redacción del Washington Post se vio relanzada tras sacar a la luz aquellos casos. Ganó mucho por aquello además en un momento decisivo en el que acababa de salir a bolsa. Unidad Editorial y El Mundo no levantan cabeza desde aquellas exclusivas. No ha vuelto a estar al nivel periodístico de entonces. Los recortes de plantilla han sido el premio a tanta exclusiva y buen hacer.
  7. ‘The Post’ no se puede comprar con ‘B, la película’ porque entre el escándalo real de los papeles del Pentágono y la película han mediado casi cinco décadas mientras en el caso español la cinta de David Ilundain es de dos años después. Por no hablar del gasto en la producción y las estrellas del elenco. Hay más riesgo en el caso español, si bien en los EEUU hicieron esa maravillosa obra de arte llamada ‘Todos los hombres del presidente’ con Robert Redford y Dustin Hoffman también muy poco después de que estallara el Watergate. Lo dicho ‘B, la película’ no está nada mal pero sólo llegó, curiosamente, a 16 cines. Otros tiempos, menos democracia quizá.

Puedes ver la película de Spielberg en VOSE en los cines Albéniz de Málaga (COMPRAR ENTRADA AQUÍ)

LOS ARCHIVOS DEL PENTÁGONO
Sala 3
Sesiones hoy: 16:00h | 20:25h | 22:30h
116 min. | Estados Unidos
Drama
Título Original: The Post
Director: Steven Spielberg
Año: 2017
Nacionalidad: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Duración: 116 min.
Género: DramaIntérpretes
Tom Hanks, Meryl Streep, Sarah Paulson, Jesse Plemons, Bob Odenkirk, Matthew Rhys, Michael Stuhlbarg, Alison Brie, Carrie Coon, David Cross, Bruce Greenwood, Tracy Letts, Bradley Whitford, Zack Woods.*CALIFICACIÓN: ♠♠♠♠ (sobre cinco).

 

Anotación: Uno se sigue sintiendo orgulloso de haber convivido en el tiempo y el espacio, en una redacción de provincias del diario El Mundo, con aquel escándalo. Nos invitó a todos a creer en el periodismo. 

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