Ana Llorca

Ocho razones para creer en ‘Archidona tiene nombre de mujer’

(Foto Ana Llorca)

Todo comenzó y terminó en una plaza de ocho lados. En casi un círculo mágico con forma de copa de balón y madrugada. En un trovo ininteligible de deseos de volver el año que viene. De fondo, muy al fondo, estaban los dólmenes de Menga saludando al tótem que por esta cara tiene perfil de india y no de indio. Peñón de los Enamorados (del flamenco). La Señora de las Alturas bendiciendo a Tagzona en forma de bailaora improvisada en el Patio de La Luna. ¡Cuánta magia a los pies del que fue suelo del fundador de la patria de las patrias!

Ya había pasado todo un ciclo de actuaciones y actividades que desde la más sincera desorganización bailó en armonía de buen rollo (algún mal rato hubo). Por primera vez en esta provincia se ponía la que puede ser la piedra de una nueva iglesia apóstata, la del flamenco que no sólo se ve, se escucha, se baila, se toca o se canta sino en la que también se piensa, lee, debate, critica, fustiga, comparte, bebe e incluso fuma. Archidona tiene la palabra para consolidar en un mini formato multidisciplinar un evento sin paragón alrededor de una Biblioteca Flamenca y con la mujer como especialización.

Aquí voy a desarrollar de manera más prosaica lo que de bueno y lo que de mejora puede tener este festival:

  1. La especialización. Pese a que algún crítico haya despreciado la dedicación predominante a la mujer, está visto y comprobado que la especialización de los festivales es más efectiva que ninguna otra. Por ejemplo, la mujer es el 50% de la sociedad y todavía no es el 50% de los carteles de los festivales de flamenco (no hablo de imponer cuotas) lo que convierte esto en una justificación sobre la desigualdad palmaria que también existe en el resto de la sociedad. Negarlo es negar lo evidente. A ello se suman otras justificaciones como simplemente destacar a algunas figuras femeninas de la historia del flamenco, algo ensombrecidas en algún caso, o simplemente respaldar a las ya existentes que están en el candelero. Algo más que razonable y que nunca debe excluir al hombre, evidentemente.
  2. El lugar y el momento. A finales de agosto -se celebró del 28 al 31 del pasado mes- ya casi han pasado todos los fuegos artificiales del verano en toda la provincia. El foco mediático es más seguro. Muchos veraneantes han regresado a sus casas y el flamenco sigue degustándose al aire libre con un sabor especial. Archidona tiene una historia y una monumentalidad y naturaleza que hacen el resto para convertirse en destino turístico cultural durante una semana. La concentración en el tiempo, la buena oferta de alojamientos rurales, lo cercano de todo, la buena gastronomía o el ambiente cercano y afable hacen el resto.
  3. El autor. Podría definirse este festival como un festival de autor pues es nada menos que José Luis Ortiz Nuevo, quizá el investigador del flamenco más determinante de la historia junto a Blas Vega, Gamboa o Faustino Núñez el que lo impulsa y lo piensa. Todo sucede alrededor de la Biblioteca Flamenca de Andalucía sita en su preciosa casa del Paseo de la Victoria y por tanto tiene un regusto a encuentro intelectual que pocos festivales pueden arrogarse. Sería ideal que la presentación de nuevos libros de la añada que toque se presentaran en la cita de manera más abundante, por aquello de reforzar el vínculo con la mayor y mejor biblioteca privada abierta al público de flamenco de España. Éste hecho el de la producción de nuevos libros, discos o pelis es un filón porque los grandes eventos como la Bienal de Sevilla o el Festival de Jerez cada vez los descuidan más.
  4. La multidisciplinariedad. Además de cante, baile y toque hubo proyecciones de cine, mesas redondas de mujeres del flamenco, entrevistas públicas a protagonistas de lo jondo o actos para significar a mujeres prominentes de la historia viva de este arte, como fue el caso de Carmen Linares o Cristina Hoyos o pequeños recitales literarios. Todo esto favorece la aparición de oyentes que participan en el debate público, la generación de pensamiento y de un colectivo unido más allá de los escenarios. Ortiz Nuevo fue el inventor del formato de la Bienal de Sevilla. Un malagueño que dio con la clave de bóveda cuando los festivales decaían.
  5. Las producciones propias. El Festival se ha permitido el lujo de estrenar un espectáculo que está preparado para teatros: ‘Las siete magníficas’ en el que el papel de la mujer es omnipresente tanto en el elenco como en el repertorio. Ya tienen de hecho algún bolo a la vista.
  6. El patrocinio. El Ayuntamiento es el principal organizador y ponedor hasta el momento pero DCCOP (la gran aceitera de la comarca) y LaCaixa se han unido al proyecto desde el primer momento. Su apoyo económico no puede ser testimonial, hay un proyecto de relieve. Falta que el Instituto Andaluz del Flamenco vea definitivamente este encuentro como una cita capital en una localidad que es gobernada por una mujer y que sirve para relanzar la comunicación cultural de género. También falta que el Ministerio de Cultura y la Diputación no se hagan los longuis y vean la trascendencia de la cita en el corazón de Andalucía. En cuanto a trascendencia mediática ya ha dado un aldabonazo que supera el presupuesto que hubiera.
  7. La implicación del tejido asociativo local. La Archicofradía del Dulce Nombre fue uno de los motores de la organización del evento, sobre todo de las actuaciones en el Paseo de la Victoria, que apoyaron con su servicio de barra. La implicación de todos los sectores sociales del pueblo, no sólo el cofradiero, son fundamentales para consolidar esta apuesta.
  8. La convivencia. Artistas y flamencólogos, empresarios, promotores y escritores convivieron durante tres días en un clima de natural armonía y buen rollo. El hacerlo en un pueblo ofrece eso, comunicación entre participantes y espectadores. Algo que no tienen los grandes festivales. Los archidoneses son particularmente buenos anfitriones. De ahí se dieron sobremesas interesantes, noches largas, de conocimiento mutuo y hasta confesiones, y posibles colaboraciones en el terreno artístico o intelectual. ¿Cuánto vale eso?

Más información del festival en Facebook: Cabildo Flamenco de Andalucía. Archidona tiene nombre de mujer.

No hay comentarios

Publicar un comentario